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sábado, 31 de marzo de 2018

OrigiReto de marzo: segundo relato.

Y ahora sí, os traigo el segundo relato de marzo, con el que completo la pegatina del mes con 10op (TwT❤) Como ya habréis deducido quienes leísteis mis anteriores relatos del reto, siguen un orden. Podéis leerlos como queráis, pero recomiendo seguirlos desde el principio para entender la historia. Os dejo musiquita para acompañar la lectura, como siempre y los relatos anteriores por si os animáis. Espero que os gusten. También tenéis el Ranking final de marzo al final de la entrada.


ENERO Capítulos 1 y 2
FEBRERO Capítulos 3 y 4
MARZO 1 Capítulo 5

Dark Music- Oath







*Traducción literal*


La pesada puerta se abrió de golpe sobresaltando al guardia.

¡Dónde está el erudito? —Sintió aquella calidez mágica mucho antes de vislumbrar la claridad de la antorcha en el recodo de la escalera— Vamos, estoy cansado de esperar.


Cuando el muchacho de pelo castaño y ojos avellanados al que llamaban Erudito bajó el último escalón, el Duque lo echó a un lado sin contemplaciones, abalanzándose sobre el cargamento que llevaban los sirvientes tras él. Era la primera vez que el chico veía al gran Duque, Zoilo de Sanger, perder las formas.


El mismo Duque se encargó de ubicar el cargamento, despachando a todos menos al erudito, que no sabía qué esperar. Al regresar a palacio, presenció como recibimiento la ejecución a sangre fría de todos los que habían formado parte de la expedición. ¿Seguiría la misma suerte?, no quería pensar eso de quien le había instruido para ser la persona culta que era.


Cierra la puerta, Chico.


Obedeció. No tenía nombre y así le llamó siempre Don Zoilo, hasta que se ganó el sobrenombre de Erudito. Tras cerrar a conciencia, volvió hacia el Duque manteniéndose excesivamente distante. Nunca había entrado en el sótano. Apestaba, era oscuro e inquietante y algo encadenado yacía inmóvil a un lado de la sala. Pero lo que más le asustaba, era Zoilo. Jamás vió esa mirada en el hombre, desencajada, loca y desesperada.


Las cuerdas y la tela fueron cayendo al suelo hasta que el frasco quedó al descubierto. Todo se iluminó como en un amanecer y ambos quedaron momentáneamente hechizados al ver a la criatura, observándolos confusa. Impaciente, Zoilo abrió el enorme frasco de cristal y metió el brazo dentro del líquido, agarrando a la ninfa del cuello bruscamente y sacándola sin piedad, mientras ella trataba de zafarse de la mano que la ahogaba.


No sabes cuánto llevo esperándote...


Era más pequeña de lo que Zoilo había imaginado, pero su luz era tan intensa y sentía su magia tan fuerte, que solo podía pensar en absorber hasta la ultima gota de su vitalidad, en comérsela, en destrozarla y tragar cada pedazo.


¡Eso no es necesario, Duque! Es inofensiva, la está asustando...
No fue hasta que sintió que la piel de su brazo ardía y la dejó caer al suelo que Zoilo escuchó al chico. Aquél líquido le dañaba como el ácido. Se acercó a las tinajas sumergiendo el brazo en el agua fresca.


Si tanto te preocupa, límpiala.
El muchacho corrió preocupado, alzando a la criatura y envolviéndola con las ropas del suelo, secándola cuidadosamente. Era tan hermosa: interminables cabellos luminosos del blanco más puro, como su piel, como sus orejillas largas de cierva y esos ojos enormes, verdes y brillantes. La ninfa se dejó secar sin comprender nada y sacudió sus alas cuando el chico trató de limpiarlas, salpicándolo. Zoilo entendió entonces que era el único afectado por el líquido. Se acercó al Erudito y ella trató de escapar, sin lograrlo. Tocar su piel seca no le quemaba, y la agarró de nuevo con fuerza.
No te dejes engañar por su aspecto, no es una niña. Mide un metro, pero tiene mil años y aprende rápido. Mantenla viva, amarrada y cuida sus cabellos. Eso es todo lo que deberá preocuparte a partir de ahora.


Mientras soltaba las cadenas del cuerpo inerte del suelo, y las ajustaba a la pequeña Pyukee, lanzó al chico una mirada furtiva; tenía los puños cerrados fuertemente y la mandíbula apretada, no le gustaba lo que veía, pero obedecería, para eso le había criado. Descubrió la nuca de la ninfa apartando sus cabellos y aspiró con fuerza su aroma dulzón mientras ella trataba de liberarse, aterrorizada por la visión del cadáver de su antecesora. Zoilo absorvió su magia, sintiendo como le recorría los nervios desde la palma de las manos. Cuando la mordió, como acababa de hacer con su madre, y aquél intenso sabor picante le quemó la lengua, la pequeña gritó, y extasiado, apretándola contra su cuerpo, no pudo más que entender que había estado alimentándose de basura.






 Tardé 20 años en conseguir mi objetivo, no quiero apresurarme. Compruebo el círculo de nuevo, todo está según el libro: pentagrama, runas, los restos de cinco sacrificios mágicos menores y Pyukee en el centro. El chico está quemando salvia y laurel, y le tiembla el pulso.
Sí, sigo llamándole chico, no envejeció desde la expedición, igual que yo, y sé que ha estado bebiendo líquido mágico a escondidas. No quiere hacer la invocación, teme por ella, está encariñado. Pero esto es más importante. El libro dice que las Pyukees pueden invocar elementos y usarlos a voluntad creando un vínculo. Ella es mía, si logro que cree ese vínculo, tendré el reino bajo mi control.


Extiendo sus cabellos con cuidado siguiendo las marcas del pentagrama y la fuerzo a mostrarme las manos para cortar sus palmas. Llora, tampoco quiere hacer el ritual, no sabe qué sucederá y tiene miedo, pero le muestro el filo del cuchillo y empieza a recitar versos del libro de memoria. Su suave voz hace ecos inexplicables por la estancia durante horas. Cuando las antorchas empiezan a apagarse, sé que el final está cerca. Escucho atentamente los últimos versos, “Miríe nuke airu Pyukee, Nía”: literalmente, entrego a un elemento mi nombre Pyukee, Nía. Es un juramento de esclavitud que jamás puede romperse. Es la primera vez que oigo su nombre. Se hace el silencio mientras una lágrima iridiscente cae por su mejilla.


Cuando se apaga la última antorcha, solo Pyukee ilumina apenas el lugar. Un torbellino de aire ardiente se crea a su alrededor y me pregunto si será magia de viento, hasta que una oscuridad casi líquida lo inunda todo. Hay algo aquí, por todas partes. Se oye un gruñido ensordecedor y algo enorme, como un lobo, una fiera de sombras negras la rodea, investigándola, recorriendo una y otra vez el círculo protector. Sus Hilos negros están sujetándola, inconsciente, enredándose con sus cabellos y tratando de atraerla hacia sí fuera del circulo. De pronto siente que no están solos y clava sus ojos rojos en mí, estudiándome mientras se endereza, tomando una dantesca forma humana. Por un momento percibo su poder y me estremezco a pesar de que lo tengo bajo mi control.



¿“Elemento”? No le he dado poder a Pyukee, la ofrecí a un demonio.




Segundo relato de marzo correspondiente al ejercicio 5-Crea una historia que esté centrada en un ritual. Espero que os haya gustado y me dejéis comentarios, y si no os ha gustado también espero que me dejéis comentarios xD
Añado la pegatina y los enlaces a las bases del #OrigiReto2018 en este Blog (KATTY/@Musajue) y en el de Stiby (Stiby/@Stiby2) Gracias por leer ;P
¿Os animáis a participar?

(EN SERIO, DEBERÍAS DEJARLO KAT :/... Venga ya, no me desanimes, sé que lo hice mal pero puedo mejorar... NO SÉ, NO SÉ, DEBERÍA HACERLO YO... ¬¬... ¡EH! TENÍA QUE INTENTARLO XD... Motivame, maldita sea xD... NAH, NO MERECER MIS ALABANZAS. ¿PUEDO SALUDAR?... ¡No! Castigada sin Mangas xD... ¡RAYOZ!)




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