miércoles, 22 de julio de 2020

Relato: Normal (#OrigiReto2020 julio)

¡Que ya es Julio y tirando a finales! Este año está ya superado y os traigo relato del mes para animar. Es peculiar, así que espero que os guste xD Ya sabéis que el #OrigiReto2020 es un reto de escritura creativa anual de relatos tipo juego, con objetivos, logros, actividades, ranking de puntuaciones y chat grupal en Twitter, que llevo con Stiby desde hace tres años, estupenda co-jefa, mejor persona si cabe y si queréis más datos o apuntaros podéis leer las bases en su blog o en el mío. Os dejo con el relato, a bajo los objetivos que cumple y no olvidéis comentar ;3



NORMAL



Tira del lazo de los cordones hacia ambos lados para apretar el nudo y se pone en pie.

¿Qué te parece? ¿Me veo bien?
Estás loca, se te debe ver desde el espacio.
Eres una exagerada...
Cariño, no sé cómo tienes el valor de salir a la calle con eso.
Pues fíjate bien, verás como no es tan complicado.



Da un fuerte beso a su mujer, pringándole los labios de ese brillo húmedo y fresco que le llena la nariz de olor a pastel de arándanos y que la deja con ganas de darle un mordisco, coge las llaves con llavero de flamenco, y sale por la puerta dando saltitos en una carrera tonta e innecesaria que sabe que le va a arrancar una carcajada. Cuando llega a la calle vuelve sus pasos rítmicos, constantes, a la distancia perfecta y milimétricamente calculada para no pisar jamás una línea del embaldosado. Sonríe y no puede evitar alisar su suave y maravillosa camiseta brillante. Sabe que la están mirando, pero no le importa mucho. Quizá a alguien le parezca divertido, quizá mañana alguien más decida cambiar de color, dejar de ir siempre de negro y ponerse un gorro absurdo que le vuelva divertido el día a otra gente. La sola idea le parece estupenda. Puede que no cambie nada, pero las cosas divertidas siempre están bien. No puede evitar pensar que ya no hay cosas divertidas.

Ve a la viuda del cuarto piso de su bloque al otro lado de la calle, también viste siempre de negro, demasiados años de luto. La ve obcecada tratando de subir el carro de la compra a la acera camino a casa de vuelta del súper.

¡Señora Emilia! —saluda cruzando la calle casi eufórica—. Deje que la ayude con eso.
Niña, dónde vas con esa ropa loca, vas a dejar ciego al barrio... Estás muy guapa.
¡Gracias! Qué amable es usted.
A ti, cielo, dichosa compra.
¡Que tenga un buen día!

Le regala a la anciana una sonrisa que esta le devuelve encantada antes de seguir su camino. A veces no comprende por qué cuesta tanto hacer felices a los demás, claro que a veces es difícil, pero también anima ayudar a los demás a estar bien. Cruza de vuelta a la otra acera a paso ligero y sus rizos saltan a su compás, como una capa de heroína de la felicidad hecha de muelles rojizos. Se acerca a la parada del bus, saluda y hace cola buscando el ticket.

***

A dos mil kilómetros de allí, en dirección al cielo, uno de los satélites de comunicaciones de una importante corporación multinacional, recibe un destello cegador que llama la atención de los operadores a cargo de la vigilancia. Al contrario de lo que se ve en la imagen, en su país es de noche y esa visión les resulta aún más chocante.

Mira eso, ¿ese destello es normal? ¿Qué es?
No tengo ni idea —dice su compañero mientras detiene la película de “Skinwalkers; parte dos” y se da prisa en borrar el registro del día antes de tocar nada.
Te dije que era mala idea poner esa película en horas de trabajo, estás obsesionado.
¿Cuándo la voy a ver si no? Te dije que necesitaba verla ya.
Asco de bichos, dan demasiado mal rollo... Ya tengo el zoom, voy a acercar la imagen lo máximo posible: parece que es una zona habitada. Residencial.
¿Quizá algún tipo de vehículo? Tiene pinta de estar cerca de la carretera.
¿Qué estamos viendo? ¿Una parada de autobús?
¿Qué demonios...? ¿Qué lleva puesto?
No acerques tanto la imagen, sabes que no está permitido, va a saltar el aviso y nos van a pillar.
Pero fíjate, brilla como un diamante, ¿de dónde ha sacado esa ropa? La necesito.
¿Para dar la nota?
Para brillar como el tesoro de la cueva de Alí Baba y los cuarenta ladrones.
¿Sabes que esa historia no termina bien, no? Pillaron a alguien acercándose de más a cosas que brillan y le despidieron.
En realidad lo asesinaron...
No sabía que eras un experto en cuentos.
Me gustan los cuentos y las cosas que brillan. ¿Crees que si la sigo con el localizador hasta su casa pueda ir hasta allí y abrir su puerta con un "ábrete sésamo" y saquearle el armario?
Lo digo en serio, aleja el objetivo, ese reflejo está distorsionando la imagen.

De alguna forma el reflejo luminoso afecta a la óptica del satélite de tal forma, que desconfigura el correcto funcionamiento del sistema de visionado. Lo último que ven los operadores antes de perder la conexión con el satélite, es una distorsión azulada, como cuando la lente se daña por la exposición prolongada a los rayos gamma. Tras una serie de catastróficas casualidades, lo único que pueden hacer los dos hombres, es aceptar que van a ser despedidos y que con suerte, el cachivache se quedará orbitando la tierra cual cosa rota sin utilidad aparente, con su correspondiente pérdida multimillonaria de capital sin más consecuencias para ellos. Aprovechan para intercambiarse los teléfonos, siempre se han gustado y ambos creen que sería absurdo no darse una oportunidad, así que siguen viendo la película entre achuchones y cogidos de la mano, nadie les va a responder al teléfono de madrugada de todas formas.

Lo que nadie sabe, es que el satélite tiene sus propios rollos. Tres días atrás, mientras los dos tipos de la corporación veían "Skinwalker: parte uno", la cola de un cometa pasó cerca del cacharro, llevando tras de sí una estela de restos del espacio exterior, cosas feas, bacterias y virus malrolleros, porque todo el mundo sabe que en el espacio exterior no usan mascarilla. Esa mezcla cósmica terminó cubriendo el satélite cual glaseado de brilli brilli, pero en tóxico y mal, así que en el momento en el que el satélite se descontrola y cae hacia la tierra recorriendo la atmósfera, esparce en ella una lluvia de partículas universales de dudosa salubridad.

*****

Todo el mundo ve la estela cruzando el cielo y tras el fogonazo, un flash. Segundos después, el sonido lejano de una explosión deja tras de sí una ciudad silenciada. En unos segundos, una voz distorsionada desde la radio resuena en el autobús. Informan de que acaba de caer un satélite sobre una gasolinera, mientras el cielo se cubre de humo negro proveniente del combustible en llamas. Las carreteras están cortadas en segundos y el autobús no puede avanzar, así que decide volver a casa. Su puesto de trabajo acaba de volar por los aires y no tiene sentido seguir el trayecto. Mientras llama a su jefa por teléfono se alegra de llegar siempre puntual; el local estaba vacío, le tocaba abrir para el turno de tarde y de haber llegado antes, sería historia.

Decide aprovechar la tarde libre para darse un descanso y el parque le parece un buen lugar para disfrutar de un helado fresquito antes de regresar a casa, e ignorando el banco, se tira en el suelo sobre las hierbas. Cuando termina de comer, se debate durante casi treinta minutos entre comer otro helado o no. Quiere, pero ya se ha comido uno. Finalmente se levanta a por otro porque no encuentra ninguna razón para no hacerlo, salvo que comer por capricho y no contar calorías está mal visto, algo que le importa más bien poco: esta vez pide tres bolas y de turrón: qué dieta ni que tontería con 51 kilos.

La nube de humo sigue expandiéndose por el cielo como una tormenta artificial y ponzoñosa que huele a plástico chamuscado y a gasolina mal quemada. Tres cuartos de hora han bastado para llenar el cielo de ceniza y, aunque nadie lo sabe, los copos grisáceos están cayendo acompañados. En cuarenta y cinco minutos, las partículas espaciales de la cola del cometa diseminadas por la atmósfera, han tenido el tiempo suficiente para empezar a caer sobre la superficie del planeta en una lluvia invisible y lenta que durará varios días.

Ese olor hace que le pique la nariz y decide ponerse en pie y terminarse el helado de camino. Ignora completamente que se ha ido justo a tiempo para esquivar esas partículas mientras piensa que sería genial convencer a su mujer de tomarse el día libre y ver juntas una de esas series que tienen por empezar en Netflix. Por un momento se plantea volver a la heladería para comprarle algo a su mujer, pero cambia de idea. Sabe que en realidad no le gustan tanto los helados y ella ya ha comido demasiado potingue azucarado por hoy... Quizá mañana lo coman juntas en el parque: seguro que no recupera el trabajo y aunque la hace sentirse un poco culpable, no puede dejar de sonreír pensando en todo ese tiempo libre.

Pero mañana no habrá helado, porque el señor de la heladería no ha podido hacer nada contra las motas del espacio mezcladas en el olor a carbonilla que está respirando. Entran por su nariz, siente que le queman por dentro y antes de darse cuenta, sus mucosas se han vuelto un miasma viscoso que le intoxica el cuerpo y se le mete en la sangre, reduciendo su vida a una existencia primal y no del todo humana.

No es el único. Los restos del espacio exterior, cosas feas, bacterias y virus malrolleros que la estela del cometa había pegado al satélite y que luego se habían ido esparciendo por la atmósfera antes de caer, cubren una superficie de tres mil kilómetros a la redonda, que la misma rotación de la tierra ampliaba por momentos. Millones de personas se estaban viendo expuestas y respirando esa cosa desconocida, infectándose poco a poco, mientras las partículas descienden. Excepto en Andorra: allí ha pillado mal clima y una gran borrasca ha limpiado el cielo, soltando con las lluvias torrenciales esa forma de vida infecta. Todos se han contaminado en el minuto cero.

****

Su mujer entrecierra los ojos al verla entrar, sorprendida por un instante al recordar cómo ha salido a la calle. Le informa de lo que ha sucedido hasta el momento y le da un abrazo que deja muy claro cuan preocupada estaba. La televisión está encendida con las noticias en pantalla y se ve a una chica embarazada luchando por su vida con un manillar de bicicleta esposado a su mano y que está usando como arma. Se ha desatado el caos.

A ella no le importa demasiado lo que está pasando fuera, está feliz si pueden estar las dos juntas y sabe que es mejor no salir, así que decide abastecerse bien de pelis y series descargándose entero el catálogo de Netflix. Comida, tienen de sobra, agua, para parar un tren o dos, un pequeño cultivo en el patio, kit de supervivencia, palomitas, crema solar... No le importa que empiece el apocalipsis zombi, al fin y al cabo, es algo que solo podía pasar en 2020.

Cuando el suelo empieza a temblar nadie sabe que la culpable es una falla que cruza justo bajo la gasolinera y que la explosión ha activado, abriendo una brecha que separa el continente. Al cesar el temblor, un chorro de lava sale disparado del abismo creando un muro de fuego y azufre que convierte el continente europeo en la mayor cordillera volcánica del sistema solar.

Nada, que al final no hay tarde de Netflix.

.KATTY.


Título: Normal.
Extensión: 1885.
Objetivo principal: 10- Crea una historia con un volcán o cataclismo.
Objetivo secundario A: G- Alí Babá y los 40 ladrones.
Objetivo secundario B: IX- Skinwalkers.
Objeto 1: 6- Combustible.
Objeto 2: 16- Un flamenco.
Objetivo personal: ¿Cuenta como realismo? xD
Bechdel: Sí
Protagonista femenina única: Sí.
LGBT: Sí.
Mapeo: No
Videojuego: Sí: (Resident Evil, por la corporación, no por los zombies xD)
Anuales: Rosa insolente, Sororidad, Tríada.

Y aquí el tablero provisional:


Y eso es todo, espero que os haya entretenido un ratejo y no olvidéis comentar ^^

(¿QUÉ TIENES QUE DECIR A ESO?... ... ADMIRA MI OBRA BEIBE... Vale, está bien... MÁS QUE BIEN... No seas repelente XD... ME QUIERES, LO SABES. SI LO PIDES CON EDUCACIÓN EL DEL MES QUE VIENE TE LO ESCRIBO TAMBIÉN... Va, calla... DI QUE ME QUIERES~~~~... Idiota xD)

7 comentarios:

  1. XD, tu helado estaba contaminado con algún psicotrópico.

    Ha sido como una peli más de Destino Final, jajaja.

    Y he sonreído al ver que aún andaba la del manillar por ahí, huyendo.

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    1. Gracias por ver el guiño xD en realidad se supone que ambas cosas suceden a la vez, pero la muchacha con su manillar tiene mérito eh? XD Muchas gracias por pasarte a leer y comentar <3 Espero que fuera entretenido :3 un abrazote.

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  2. Buenas tardes

    Pues ya he leído el relato. Está muy bien. Me ha hecho mucha gracia la manera en que se desencadena el apocalipsis. Al principio, pensé que este relato era una distopía (por eso de que miraran tan la ropa y que pareciera que la ley o los prejucios determinaban qué ropa se podía llevar y qué no), pero ya veo que acaba de otra manera muy diferente.

    Ha estado genial la referencia a la chica embarazada luchando con el manillar.

    Enhorabuena con el relato, que a pesar de todo, tiene un fondo humorístico muy bien llevado.

    Un saludo.

    Juan.

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    1. Gracias Juan! Estoy contenta de que me saliera algo distinto, y por salud y tal llevo tiempo que no me sale nada del estilo, así que bueno, para mi es positivo xD me alegro de q te haya gustado y que pillaras la referencia a enero :P lamento los problemas con los comentarios también :S echaré un ojo a ver si ha pasado algo con la configuración. Saludines y gracias por pasarte a leer y comentar :3

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  3. ¿Normal? si algo tiene este relato es precisamente que se sale por completo de lo normal. Aunque he de decir que me he sentido identificada un poco contigo, digo con la prota, sobre todo por su actitud con el vestuario. Ojalá pudiera decir que con su actitud ante la vida, pero bueno, supongo que voy aprendiendo. Creo que he podido oir tu dulce y cantarina voz en los diálogos...
    Es un relato que me ha gustado mucho por el efecto mariposa que describe con tanta inocencia y naturalidad. Está genial el tono alegre y humorístico para un relato con semejante final.
    Admiro la forma en la que relatas como una persona puede encontrar la felicidad siendo ajena al mundo en el que vive.
    ¡Enhorabuena por un relato fantástico!

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  4. Hola KATTY!!! En realidad de normal tiene bien poco el relato, tal como señala Yarcko y eso lo hace muy atractivo. Me gustó el enfoque alegre cuando describes el recorrido de la chica hacia su lugar de trabajo, donde no llegó debido a lo sucedido. Me imaginé todo un ambiente soleado y de auras revoloteantes. Entendí que se da de manera paralela el que la estuvieran mirando, pero no puedo negar que esa parte se me hizo un poco confusa, pero ya aclarado sigue el ritmo típico de tu pluma, dinámico, ágil que permite una lectura rápida
    Me ha gustado y por sobre todo me ha entretenido. Bastantes referencias Netflix ¿no será que ya te has descargado todo el catálogo?
    Muchos saludos
    Dani

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  5. ¡Katty! ¡Desde cuando se te da tan bien escribir humor!

    Debo decir que realista no creo que sea, pero humorístico mucho, me he reído bastante. Sabes que me encantan las bromas con el 2020, así que por mi parte, genial. Me ha gustado mucho el estilo ecléctico y combinando mil cosas, se siente súper tú, pero la referencia a Ali Babá me ha sonado algo forzada, como que se notaba mucho que estaba ahí por el objetivo.

    También me ha hecho mucha gracia el positivismo excesivo de la gente versus el mundo siendo básicamente una serie de catastróficas desdichas y de fines del mundo el ristra, la verdad, creo que es un contrapunto bastante interesante. Y muerte a los satélites que ensucian el espacio exterior, si lo que hay que hacer para tirarlos es vestir de holográfico yo hago un esfuerzo y abandono mi negro (¡que no es aburrido! ¡me lo he tomado como algo personal!).

    Lamento decirte que el final he estado muy triste porque he encontrado un dedazo: te falta una h en la frase "que la explosión a activado" del penúltimo párrafo. También me ha puesto triste la necesidad de especificar que la chica se puede comer dos helados porque está delgadísima. Pero bueno, son cositas pequeñas.

    ¡Un abrazo, guapa!

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