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miércoles, 19 de febrero de 2014

Mi nueva iniciativa: Ejercicios creativos.






 Ayer, en una de mis incursiones por la red en busca de cursos, consejos, artículos, o cualquier otra cosa relacionada con el tema de la escritura creativa que me fuera de utilidad, y tras encontrar algunas páginas que me ofrecían cursos a mil euros por darte un ejercicio creativo a la semana durante 60 días(que me parece un robo, por muy bien que corrijan y por excelentes profesores que sean), y cruzarme con otras tantas comunidades muy bien organizadas, con muchísimas actividades, gente intercambiando textos y correcciones, sin otro interés que el enriquecimiento personal, el compartir lo que les gusta con otra gente y conocer opiniones sobre sus trabajos; una vez más, me doy cuenta de que siempre tendemos a buscar las cosas de la forma más difícil. 
No todos podemos permitirnos el lujo de pagar un curso, pero eso no quiere decir que no haya otras maneras de conseguir los mismos resultados, o incluso mejores. Y no os equivoquéis: gratuito no significa malo, y hacerlo vosotros mismos solo implica interés, aunque os de pereza u os parezca complicado. Si os gusta escribir eso no es un problema. Tenemos la suerte de poder manejar por Internet una cantidad imposible de información, por la que parece que estamos perdiendo el interés, o que simplemente, nos es más entretenido y fácil pasar el rato viendo gifs e imágenes divertidas, que repasando las normas ortográficas, o aprendiendo inglés traduciendo nosotros mismos una canción, por ejemplo. En el caso de la escritura creativa no es distinto.

NUNCA, en mayúsculas, sí: NUNCA debes conformarte con lo que ya sabes, o con las habilidades que tienes. Tampoco te sobre-exijas, pero es terriblemente triste pensar que ya no puedes mejorar más, o que ya sabes suficiente, porque tengas o no razón, hay que ser un poquito ambicioso, hay que querer mejorar, aprender y descubrir, porque querer mejorar es una actitud positiva, y siempre puedes subir un poco más el listón, así que os animo a seguir en ello.


 Me considero una persona creativa, mucho en realidad, por lo que no suelo emplear disparadores creativos, ni técnicas para estimular mi imaginación, porque en cierta forma, nunca lo he creído necesario. En todo caso, lo más parecido que hago aunque no sea con esa intención, es buscar al azar imágenes que me gusten como las que he puesto hoy por aquí (a parte de ser mi gran pérdida de tiempo xD La de "truth" por ejemplo podéis encontrarla en Deviantart, es de Sakimichan, uno de mis artistas preferidos ahora mismo,  junto con los artworkers de Ninja Theory, ninguna de estas ilustraciones es mía, quizá me anime para la próxima), lo hago sin motivo, porque me apetece, y creo que en cierto modo es mi pequeño método para dar de comer a ese monstruillo travieso que vive en la parte irracional de mi cerebro (y de tantos otros), para que esté bien alimentado, lleno de cosas nuevas, sano, absurdo y que siga con esa chispa que salta en el momento más inoportuno, derramando colores en mi lado racional. Pero como bien saben los que tienen esta habilidad, facilidad o problema, llamadlo como prefiráis XP , la creatividad a menudo juega saltando de un lado al otro sobre la linea del caos y el orden, y ser creativo no significa necesariamente tener control sobre ello, y a veces es la causa principal de la falta de concentración o de atención. 

 Pondré un par de ejemplos fáciles para explicarme claramente. Puede dársete muy bien crear personajes e historias, pero es muy posible que sin unas pautas y guías adecuadas, no sepas darle fin a los sucesos; que terminen en algo que no tenga nada que ver con lo que querías escribir; o simplemente los personajes acaben haciendo lo que les dé la gana. No tiene porqué ser algo malo, en realidad con mucha creatividad puedes hacer creíble cualquier cosa, o seguir una historia hasta el infinito y continuar manteniendo el interés, y puedes tener a tus personajes cambiando de idea y de carácter continuamente, y romper todos los cánones de escritura, y darle la vuelta a lo que se supone que un libro debe ser. No hay nada de malo, la creatividad no se basa en normas, las rodea, las transforma, les hace cosquillas y las ignora, y no pasa nada.

Pero seamos prácticos, por muy creativo que seas, necesitas un mínimo de control sobre ello. Me ha pasado que poniendo a mis personajes en situaciones concretas, termino por cambiar la forma en que una escena transcurre, porque el personaje decide actuar de otra forma, y es algo que me encanta, porque me hace ver que he creado algo que decide por si mismo, y que cuando voy a escribir algo con lo que no está de acuerdo, me lo hace saber. Pero hasta un cierto limite: no influye en la base de la historia, solo en las reacciones o situaciones concretas directamente relacionadas con ese personaje en un momento puntual.

Con esto quiero decir, que aunque algo se te de bien, siempre tienes cómo mejorarlo, o reforzarlo con cosas directamente relacionadas con ello que son igualmente importantes, y a las que vale la pena dedicarle un poco de atención. Como creativa, una de mis dificultades es contenerme (y concentrarme) a la hora de escribir; centrarme solo en lo importante en lugar de tener respuestas para todo lo que tenga que ver con las historias y personajes que creo. En mi caso, voy a trabajar esa avalancha de creatividad centrándome en ejercicios para escribir textos cortos.

Escribir cuentos cortos o historias cortas, es una buena forma de aprender a ser preciso, a concentrarte solo en lo que quieres explicar, y que tu idea quede clara y plasmada en unas pocas palabras. A veces quieres escribir y hacer saber tantas cosas, que olvidas que no es necesario. Así que lo primero que hice ayer al coger el lápiz, que ya me sirvió en sí como primera práctica, fue crear una lista con 41 ejercicios creativos centrados en conseguir escritos cortos y concretos. El objetivo es elegir cada semana uno al azar, para plantarle cara a mi monstruillo y probar que tal se me da volcar tinta y dejarle jugar con ella en una sola página.

Pondré unos pocos, para que el que quiera pueda seguir la iniciativa y probar que tal. El elemento clave en la mayoría de ellos es el factor aleatorio, por lo que sirven como disparador creativo también. Al final de la entrada, junto con otros enlaces de utilidad, añadiré algo que os puede servir: un dispensador de palabras al azar, si tenéis quién os ayude, podéis pedirle alguno de los elementos que necesitéis, o elegirlos vosotros mismos. 


Lista de ejercicios:

1- Las 5 palabras

        Es una modificación de uno de los ejercicios básicos de creatividad y probablemente el más conocido que es "El Binomio Fantástico": consiste en crear una historia o frase coherente, que contenga dos palabras elegidas al azar, cuanto más dispares mejor. En este caso el texto debe ser de entre 150 y 300 palabras o lo que viene a ser una página, por lo que aumentamos la cantidad de palabras a 5, para añadir dificultad. Podéis añadir más palabras y acortar la longitud del texto para ponerlo más difícil. También puede elegirse un tema para hacerlo más interesante, o complicarlo metiendo la historia en algún contexto muy concreto.


2- La descripción.

      Elige o pide, un color, una sensación o una actividad cotidiana, y describelo con todo detalle, como si fuera para alguien que no sepa lo que es.


3- Esto sí, esto no.

     Piensa en algo que te guste o que odies, cualquier cosa, y trata de hacer entender al que lo lea la sensación que te provoca. 


4- Cuestionario Proust.

       Este es un muy buen método (y bastante conocido también), para crear personajes o para conocer mejor a los que ya tienes. No tiene porqué ser el cuestionario Proust original, puede ser una versión o cualquier cuestionario personal al que puedas responder como tu personaje con respuestas minimamente explicativas (mejor si no son de "si o no" a no ser que sean preguntas muy concretas ocasionalmente). Puedes hacer el tuyo propio, o elegir el de alguna revista tipo test y cambiar las opciones por tus propias respuestas, tú mismo.


5- Hola, ¿qué tal?

          Elije un lugar al azar, y haz que dos personajes que no tengan nada que ver se conozcan. Por ejemplo, puedes usar como lugar un lavado de coches, y hacer que se conozcan en él el Dr House y Chiquito de la Calzada y tratar de exponer una situación posible por muy absurda que pueda parecer.


6- ¡Esto ya lo he visto!


          Elije una escena de una película o libro, y cuéntalo como una noticia en formato periodístico.


7- Sinónimos al poder.

           Busca un párrafo cualquiera de alrededor de 150 palabras y cámbialas todas por sinónimos. 


8- ¡Lo compro!

          A partir de una imagen aleatoria crea un anuncio publicitario sobre lo que creas que podría vender. Trata de ser convincente.


9- Crucigrama.

         Una buena forma de conocer palabras nuevas es creando crucigramas, usa al menos 10 palabras y sus significados correctos y luego dáselo a alguien para que lo complete. 


10- ¿Dónde estoy?

         Elige un personaje al azar y mételo en una situación completamente fuera de contexto. Por ejemplo, como situación valdría comprar fruta y el personaje, Darth Vader, el resultado podría ser un monologo interior sobre que odia ir a comprar, o la confesión de que es su afición secreta. También podría narrarse de forma objetiva ciñéndose a los echos: ya es algo curioso en si mismo.


11- El cuento al revés.

        Tomando como base cualquier cuento popular o historia conocida (también sirve con alguna noticia o con echos históricos, pero personalmente, la opción del cuento me parece más adecuada), tergiversa el relato a tu propio estilo, cambiando el rol de los personajes o haciendo que suceda todo lo contrario, hay muchas posibilidades en este ejercicio. 


12- Era sé ahora.

          Al igual que en el anterior ejercicio, elige una historia y haz una versión adaptándolo al ahora, o cambiándolo de época, por ejemplo, como sería el cuento si la liebre y la tortuga fueran en realidad un chaval en Lamborghini y un abuelete en una bicicleta.





     Como decía, todos los ejercicios dan por resultado un texto corto, y lo ideal sería que ninguno superara la pagina y media o las dos páginas máximo. Este tipo de ejercicios ayudan a motivarse y si sueles escribir textos largos, hacer uno de estos de vez en cuando te puede ayudar a despejar la mente, a airear ideas, y a descansar de siempre lo mismo durante una tarde con algo diferente. Podéis inventar vuestros propios ejercicios, o combinar unos con otros, como elegir un personaje al azar y meterlo en un cuento que no tenga nada que ver con él, coger la foto de algún lugar e inventar algo que pudiera pasar allí, seguir la historia de un cuento 20 años después, o describir como podía haber sido alguien 20 años atrás desde una foto actual, o qué se yo, relatar como hubiera sido una historia o película poniéndole a un protagonista completamente distinto, por ejemplo, cómo hubiera sido "Titanic" si el protagonista fuera Dexter Morgan.


Por ultimó y tirando de mi experiencia personal, aunque no sea mucha (o casi nula xD), diré como consejo que no os quedéis en solo lo que os gusta. Si queréis escribir novela, que no os de miedo de vez en cuando probar a tantear en la escritura periodística o en otros campos, porque os enriquece de todas formas. Conozco casos de gente que no quiere escribir otras cosas para no perder su forma, para no coger malas influencias o estilos inadecuados. Y yo lo respeto, pero creo que es difícil aprender si solo tienes un punto de vista. Si hay algo que te gusta, y te mueve, y te llena, no va a desaparecer por probar otros caminos: se va a enriquecer y a crecer con todo lo que tú le des. Cómo decirlo, está bien que te guste el color azul, puedes tenerlo todo azul, vestir de azul, pintar tu casa de azul... pero un color tiene más significado si puedes compararlo con el resto de colores, o si al menos sabes cuáles son. Y yo digo, ¿porqué quedarte solo con el azul si puedes tenerlos todos? ¿que pasará si un día quieres el verde y no lo tienes? Jajajaja.... desvarío... 

Aquí van los enlaces:
La web de palabras al azar:
Este es un ejemplo de cuestionario Proust:
Y una páginas sobre el tema bastante buena, que tiene algunos ejercicios simples y alguna que otra actividad de tanto en tanto:

 Como detallito, pongo algo muy curioso hecho a partir del cuento de Caperucita Roja, para que veáis un ejemplo de como puede cambiar una historia corta según los parámetros:


Bueno eso es todo, os animo a escribir, practicar, probar y dejaros llevar de vez en cuando por esa fuerza encantadora que tiene el crear cosas nuevas. Espero que os sirva de ayuda, y a darle brío a esas plumas. No olvidéis darle al ++MÁS++, seguir, compartir y comentar. Saludines a todos.


.KATTY.


(Que bien te has portado hoy... ME GUSTAN LOS DIBUJITOS :3... Verdad?... PERO DEBISTE PONER LA POESÍA DE AYER SOBRE EL ATÚN... Eso no pasará xD... ABURRIDA >,< ... ¡Iluminada!¬¬ ... SEH, ¡¡CON LA LUZ DE LA ELECCIÓN DIVINA!! YO SALVARÉ A LA HUMANIDAD DE LAS HORDAS DE ZOMBIS: ¡SOY LA ELEGIDA! LA SUPERVIVIENTE DEFINITIVA ... -___- Pero no querías que vinieran? .... CLARO QUE SÍ, ¿COMO VOY A SOBREVIVIR A UN APOCALIPSIS ZOMBI, SIN ZOMBIS? NO TE ENTERAS ¿EH? ... Sin comentarios... xD...)